Entre los 65 km de paisajes que la UNESCO protege como un tesoro, el Rheinsteig emerge como el sendero que mejor captura el alma del valle del Rin. No es solo una ruta de senderismo: es un viaje a través del tiempo, donde cada curva del río revela castillos encaramados en acantilados, viñedos escalonados como obras de arte y pueblos que parecen detenidos en la Edad Media.
Este camino está diseñado para los que buscan autenticidad y belleza en estado puro.
Recorre a pie la ruta del Rhin
Nuestro viaje organizado por la ruta del Rhin sigue el flujo natural del río: de sur a norte, comenzando en el pintoresco pueblo de Rüdesheim am Rhein. Un funicular te elevará sobre los viñedos en terraza (Patrimonio UNESCO), ofreciendo una vista panorámica para iniciar cada etapa de senderismo. Con rutas de, aproximadamente, 20 km diarios, siempre terminando a orillas del río, donde el paisaje parece detino en el tiempo.
Uno de los puntos de la ruta del Rhin que no podemos dejar de contemplar es el acantilado Lorelei, mundialmente conocida por la poesía de Heinrich Heine y que, a tu paso, comprenderás por qué este río ha inspirado mitos y leyendas. Pero lo más sorprendente de este tramo del Rhin en Alemania es su pureza: al no haber puentes que lo crucen, sus castillos medievales, viñedos escalonados y aldeas conservan una autenticidad que te transportará siglos atrás.
Dos de los más famosos son los castillos de los hermanos enemigos, situados uno frente al otro: se trata de los castillos de Sterrenberg y Liebenstein. Otras fortificaciones que no hemos de pasar por alto y que nos transportan a otra época son los de Marksburg en Braubach o el de Ehrenbreitstein en Coblenza (Koblenz).
La ruta del Rhin en ocasiones discurre pegada al río, y muchas otras se aleja de él bordeando pequeños valles fluviales que nos permiten tener cambiantes y privilegiadas panorámicas. Kaub, Lorch o Kamp-Bornhofen son pueblos y pequeñas ciudades con embarcadero donde finaliza cada una de nuestras etapas. Todos ellos tienen algo especial, como un paseo junto al río, castillos, bodegas o simplemente una cuidada arquitectura. Sin duda, vistas del valle del Rhin que te dejarán impresionado por su arquitectura romántica, propia de cuentos de hadas.
Cómo hacer la ruta por el valle del Rhin
Podrás disfrutar de nuestro viaje por el valle del Rhin sin preocupaciones. La ruta está especialmente diseñada para que puedas captar toda la esencia del sendero. Durante cada una de las etapas te encontrarás con valles fértiles con cientos de viñedos, espectaculares miradores, mágicos bosques y sobre todo castillos.
Al final de cada etapa, descansarás en confortables alojamientos en pequeños pueblos que te darán la bienvenida con riquísima gastronomía y una historia que contar. Cabe destacar que esta parte de Alemania se caracteriza por su arquitectura pintoresca.
El río Rhin nos acompaña siempre, y podremos hacer uso del barco igualmente. Definitivamente, el Rhin es el protagonista de nuestro viaje organizado a Alemania, con cientos de embarcaciones surcándolo día y noche, por lo que realizar un minicrucero durante unas horas es siempre una opción.